Al famoso "dormilón" despertando de una de sus interminables siestas....
Y finalmente los elefantes marinos pavoneándose por el puerto....
Y como broche de oro, captamos al escurridizo oso "Michelin".
La atmósfera generosa nos anuncia que un dios bueno se está levantando |
El mar es un lugar secreto donde el sol saca sus propias fotos. |
El Hotel Casino Carrasco, curioso, se asoma por encima de la niebla para ver quien va por el mar buscando el sol. |
La Isla de Flores, silenciosa, misteriosa, como siempre.... el faro travieso rompe su aburrimiento y se escabulle entre el agua para venir a saludarnos … |
Con Spy y todo.
Ida y vuelta a Isla de Flores
Unas 20 millas, pies más pies menos.....

Pero lo mejor de la jornada fue navegar y a la misma vez
asar unos chorizos a bordo....

En resumen:

Buena Navegación y mejor comida.
Así vale la pena navegar....




Pero con una vela menos.
